Cliente engañado y decepcionado
Nuestra experiencia con ellos ha sido muy negativa. Íbamos a celebrar en Retamares nuestra boda en 2020 y con la pandemia se retrasó a 2021. A principios de año nos llegó por un conocido que estaban teniendo problemas legales con el Club de Golf. Alertados por esta situación nos pusimos en contacto con Retamares Events para entender más, pero su responsable de Eventos, Roxana, nos contó que era un problema aislado con la cafetería y que no tenía relación con los contratos de los salones de boda. En principio nos quedamos tranquilos.Semanas después nos llega información de que los problemas han ido en aumento entre el club y Retamares Events (al parecer incumplimiento del contrato por impagos de algunos meses). Nos reunimos con gerentes del Club de Golf y nos confirman esta situación, descubriendo, además, que las denuncias estaban interpuestas también contra los salones de ceremonias, en nuestro caso el salón Silver.Quedamos en sus instalaciones para hablar con ellos. También recibimos una nota que se entregaba en la entrada del club donde se explicaban estos desacuerdos y las denuncias emitidas. Al reunirnos con ellos les pedimos alguna prueba que, como novios que iban a realizar una fuerte inversión en su negocio, nos tranquilizase para seguir adelante (detalles de las denuncias, …), pero su actitud fue ponerse a la defensiva. Nos confirmaron que había denuncias interpuestas pero que la esperanza era que el proceso legal era muy largo, así que no habría problemas en celebrar la boda este año. ¿Cómo? ¿Que la esperanza de que mi boda se celebrase en condiciones era esperar que unos problemas legales no se adelantaran? Ante la incertidumbre de que nuestra boda se pudiese celebrar en las condiciones contratadas (denuncias penales, problemas económicos, …) decidimos buscar un acuerdo con ellos para la devolución de la reserva realizada. Para ello nos reunimos con Aitor, el Director General, buscando explicarle que no sabíamos cuál de las dos partes de todo este conflicto tenía la razón, lo único que buscábamos que entendieran era que, como novios y clientes, las circunstancias eran contrarias a la tranquilidad que uno busca para un día tan importante. ¿Cuál fue su respuesta? No sólo se negaron, sino que incluso nos amedrentaron sobre que si cualquier comentario público que realizáramos les provocaba la pérdida de clientes nos denunciarían y buscarían que se lo compensáramos como daños a su imagen. Increíble.Días después parece que llegamos a un acuerdo, pero meses después descubrimos que no tienen intención de cumplirlo. Nos comentaron que no lo cumplirían porque un familiar nuestro puso una reseña negativa en un portal de opinión sobre ellos semanas antes y les perjudicaba (no por la boda, sino por una reserva de habitaciones que había realizado con ellos) y que querían que lo borrara. Presionados por ellos y tras hablar con este familiar le convencimos para que lo borrara. ¿Qué pasó después? Que ya no contestan a nuestras llamadas. Si tienes un evento contratado con ellos no te animaré a que lo canceles. Cada persona reacciona de una forma, tiene preferencias distintas y puede actuar en consecuencia. Sólo te recomendaría informarte bien de toda la situación para que celebres tu evento con todas las garantías posibles.
